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Placebo

Hoy voy a hablar un poco de mí. De mis gustos, fobias y pasado.

Nunca he sido muy fan de las medicinas. Sé que está todo científicamente comprobado, y todas esas cosas. Pero siempre he pensado que todo crea costumbre y al final el remedio puede acabar siendo peor que la enfermedad. Por supuesto no soy extremista a este respecto y, cuando la agonía aprieta, a veces hay que recurrir a la botica.

Lo mismo me pasa con los placebos. Esas soluciones transitorias que el cerebro se cree que ha creado. Que nuestro cuerpo acepta como liberatorias. Es curioso como las cosas más inverosímiles nos pueden ayudar a sentirnos mejor.

Pero ya os he dicho. No soy extremista. Así que, de cuando en cuando, algún Placebo no viene mal.

Recuerdo que acepté mi primer Placebo allá por el año 2002. Un buen amigo de aquella época me inicio en el mundo del Skateboard con vídeos como este (a partir del minuto 0:53):

Yo, obviamente, estaba más a la musiquita que al señor Mark Appleyard en cuestión (y eso que se volvió uno de mis skaters favoritos).

“Every me, every you” se convirtió en mi banda sonora durante una buena temporada y, lo que es más importante, fue una de las primeras canciones que me adentró en la música Indie. Fue una de las pequeñas chispas que han hecho que, con los años, me tengáis aquí escribiendo sobre mis fobias, mi pasado y, sobretodo, mis gustos.

A “Every me, every you” le siguió una temporada de adentrarme en los álbumes de Placebo. Escuché canciones como “Summer’s Gone” y “Commercial for Levi”

Hasta que, de pronto, llegó “Sleeping with ghosts”. Aún recuerdo un viaje a Galicia con mis padres en la época en que salió ese disco. La brasa que les dí en Santiago de Compostela para buscar una tienda de discos y comprarlo. Digamos que fue mi primer disco de música independiente. Comprado, por supuesto.

Me encantaba “Bulletproof cupid”; esa entrada del disco, instrumental, sin letra, con muchísima fuerza y un ritmo trepidante. Era capaz de escucharla horas y horas.

Por supuesto, aluciné con “The Bitter End”, auténtico himno del disco. Y no podía sino relajarme y sentir melancolía al escuchar “Sleeping with ghosts”, esa canción con aire dramático y triste y con un final cuya melodía es de esas para escuchar con los ojos cerrados.

Después han venido otros discos que, no voy a mentir, no he escuchado tanto. Sin embargo, de estos dos discos (“Meds” y “Battle for the Sun”), os rescato unas cuántas canciones que sí he escuchado. Una de ellas, “Ashtray heart”, me trae muy buenos recuerdos de mi amigo Josito, que solía cantarla allá en el Low Cost del 2010 con aquella voz desgarrada que solo 3 días de festival pueden conseguir.

No dejéis de escuchar la última que, como no podía ser de otra manera, es una canción para decir adiós.

Comentarios

2 comentarios en “Placebo

  1. Gran entrada Dieguete, pero me voy a permitir añadir un temazo más “For what it’s worth”

    Publicado por cpgortari | noviembre 14, 2012, 7:11 pm

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