//
estás escuchando...
¿Se escucha?, Calma depresiva, Calma no depresiva, Desconexión, En Laponia, Lectura, Necesidad de inspiración

Anna Ternheim

Descubrí Suecia gracias a un Erasmus y no lo he olvidado desde entonces. Tampoco lo he intentado, pero sé que no lo conseguiría fácilmente.

Por un lado, con su capital a la cabeza, el país cuenta con innumerables paraísos en los que andar y perderse. Sin ir más lejos (bastante en verdad), un breve viaje a la Laponia sueca basta para que desaparezcas en un mundo de silencio, nieve y paz exterior e interior. Por otro lado, y en contra de mis ideas preconcebidas, malditas ellas, la comida sueca es un placer al paladar si se sabe donde acudir. Por no hablaros de mis largas horas de asueto disfrutando del impecable diseño sueco, de sus innumerables monumentos al mueble y al objeto. Y por supuesto, la gente. Los poco menos de diez millones de habitantes son el clásico ejemplo de que no hace falta ser una contínua jarana y un foco de atención perpetuamente encendido sino que, muchas veces, basta con una buena educación, amabilidad y saber estar para ser merecedor del mayor encanto. No niego que en ocasiones se eche en falta un poco más de sangre, pero lo suplen con otras muy buenas cualidades. Y además, no neguemos que las condiciones climáticas condicionan, y mucho, el comportamiento de la gente.

En lo que atañe al blog, hay infinidad de bandas suecas que recomendar porque el panorama musical en ese país hace tiempo que despegó y vuela muy, muy alto; ejemplos claros son The Cardigans o Mando Diao. Pero hoy nos vamos a centrar en una artista que me introdujo hace poco mi amigo Nacho y que llevo escuchando frecuentemente desde entonces.

Anna Ternheim

Os he comentado antes lo maravilloso de un viaje a la Laponia sueca. Las posibilidades allí son tan infinitas como escasas. Me explico: la zona ofrece diversas actividades como esquí de fondo, trineos, motos de nieve, etc… Sin embargo, es un lugar tan dado a la relajación que, en ocasiones, lo que menos quieres es embarcarte en actividad alguna. Solo leer, disfrutar de una sauna o de una chimenea y si acaso pasear por el bosque nevado en busca de alguna aurora boreal. Para el que elija esta opción, Anna Ternheim es una compañía inmejorable, gracias a su música al más puro estilo lago en calma. Voz suave, melodías tranquilas y un elenco no demasiado extenso de instrumentos en el que llaman poderosamente la atención su piano y unas percusiones rotundas que aportan un gran fondo a cada tema.

Recomiendo a todo el que lea esta entrada que visite el norte de Suecia y que, por el camino, se haga acompañar por cualquiera de los discos de Anna Ternheim. Aquí os dejo los mejores ejemplos.

Comentarios

Trackbacks/Pingbacks

  1. Pingback: I’m from Barcelona | ¿Se escucha? - mayo 2, 2013

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Dinos tu dirección de e-mail. ¡Prometemos no dársela a la CIA!

Únete a otros 29 seguidores

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: